El dengue, una alerta que ya es global
El dengue, enfermedad viral transmitida principalmente por mosquitos del género Aedes, ha dejado de ser un problema regional para convertirse en una alerta intercontinental. Aunque en las Américas los casos han disminuido este año respecto al anterior, se han registrado aumentos en regiones donde no era común, encendiendo las alarmas de las autoridades sanitarias.
Nuevo serotipo DENV-3 y mayor riesgo
En febrero, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció la circulación del serotipo DENV-3, poco frecuente en nuestra región. Esto implica que hay menos personas con inmunidad, lo que aumenta el riesgo de casos graves. Actualmente, se reporta su presencia en Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México y Perú.
Expansión a Europa y Asia
La preocupación se amplía con brotes inusuales en zonas distantes. Una región de China reportó alrededor de 7 mil casos de chikungunya, mientras que en países europeos donde el dengue no es endémico ya se han confirmado casos autóctonos: Francia (10 casos en 2025), Italia (3 casos) y Portugal, en la región de Madeira (2 casos).
Cambio climático y condiciones que favorecen la propagación
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el cambio climático, con temperaturas más cálidas y húmedas, junto a deficiencias en el almacenamiento seguro de agua, incrementa la expansión del mosquito vector. Estas condiciones permiten que enfermedades como el dengue, el zika y la chikungunya se propaguen con más facilidad.
Lecciones del brote en Brasil
Brasil, por sus condiciones naturales, enfrenta brotes casi todos los años. Entre 2015 y 2016, una epidemia de zika provocó que cerca de 2 mil niños nacieran con microcefalia, una condición irreversible que afecta el desarrollo del cerebro. Estos casos, además, derivaron en problemas cardíacos, articulares y de coordinación motora y alimentaria, cambiando para siempre la vida de miles de familias.
Consecuencias más allá del dengue
La picadura del mosquito Aedes no solo transmite dengue clásico o dengue hemorrágico, también zika y chikungunya. Además, puede causar el síndrome Guillain-Barré, una enfermedad neurológica que provoca debilidad muscular y, en algunos casos, dificultad permanente para caminar. República Dominicana vivió un brote de esta enfermedad hace casi una década, lo que generó gran presión sobre el sistema de salud.
República Dominicana: control, pero no confianza
Aunque la OPS reconoce el esfuerzo de República Dominicana para mantener controlados los casos de dengue, la situación internacional exige mantener la vigilancia activa, reforzar la prevención y aplicar alertas tempranas. La continuidad de los programas de vacunación y campañas de concienciación es clave para no repetir errores de otros países donde las epidemias se salieron de control.
Prevención y acción
La lucha contra el dengue requiere un enfoque integral: eliminar criaderos de mosquitos, mejorar el almacenamiento de agua, aplicar protocolos de respuesta rápida y promover la vacunación donde esté disponible. La prevención y la acción colectiva son esenciales para frenar esta amenaza global.





