El sargazo es un tipo de macroalga del que existen unas 350 especies, cuyo hábitat natural se ubica en el Mar de los Sargazos, un área del océano Atlántico septentrional que no tiene fronteras definidas, pues su tamaño y localización fluctúan conforme al comportamiento de las grandes corrientes marinas.
Cambio climático y expansión del sargazo
El aumento sostenido y el desplazamiento hacia las costas del Caribe, el sur de la Florida y el norte de Brasil, se relaciona con el deshielo de los glaciares y su impacto en las corrientes de los océanos, la contaminación de los mismos, la calidez de sus aguas y el incremento de los nutrientes, todo como efecto directo de las actividades humanas que dieron origen al cambio climático.
Un ecosistema con doble cara
Aunque lo que más se conoce del sargazo es la parte negativa, lo cierto es que el mismo conforma un ecosistema biodiverso. En su hábitat natural y en mar abierto sirve de alimento y refugio a diversas especies marinas para desovar. La situación se complica cuando arriba a las costas, por sus afectaciones a la salud humana, el turismo y los corales, lo que deriva en problemas medioambientales, económicos y sociales difíciles de gestionar.
De fenómeno cíclico a crisis estructural
Las proyecciones son de que esta macroalga deje de ser un fenómeno cíclico y se convierta en permanente, porque el inicio de la temporada se está anticipando y su duración se extiende hasta por 10 meses, de acuerdo a expertos en el tema.
Valorización del sargazo como vía sostenible
Ante tal posibilidad, se necesita impulsar acciones sostenibles para generar productos de valor que dinamicen la llamada economía azul (utilización razonable de los recursos marinos y costeros) y convertir en una oportunidad económica un problema que se perfila permanente. El potencial del sargazo se viene estudiando y aplicando en la construcción, cosmética, como fuente de energía renovable (biogás) y biofertilizante, entre otras áreas.
Ejemplos de iniciativas en marcha
México es uno de los países donde mejor se está gestionando la recolección, almacenamiento y uso, fomentando la economía circular que sirve de sustento a comunidades y familias de escasos recursos. En los hoteles se utiliza una maya flotante como barrera contra el sargazo, el cual además se emplea en la fabricación de Sarga Blocks y Sargapaneles, por su capacidad térmica. Hay casas completamente construidas con este material, que aísla el calor en zonas de temperaturas elevadas como Quintana Roo. Esto plantea un potencial transformador en la industria de la construcción.
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Innovación local y desafíos actuales
En la República Dominicana tienen lugar emprendimientos innovadores en la materia, a cargo de jóvenes visionarios. SOS Carbon y SOS Biotech se encargan de la recolección de esta macroalga con un sistema patentado que le ha permitido la exportación a Finlandia para producir productos cosmetológicos, mientras que AlgeaNova cuenta con una planta multipropósito capaz de producir composta orgánica para el crecimiento de los cultivos y acondicionar los suelos de producción agrícola.
Atención internacional y cooperación científica
La mirada de organismos multilaterales y mecanismos regionales está puesta sobre nuestro país, por el potencial transformador de esta alga que ya se considera un recurso por sus usos en diferentes áreas. Se hace referencia a la Red Interuniversitaria Dominicana de Investigación sobre el Sargazo, una iniciativa de la cooperación franco-dominicana que impulsó la investigación “Abordando el ingreso masivo de sargazo en la República Dominicana: transformando un desafío ambiental en una oportunidad de desarrollo sostenible”, enfocada en monitoreo y predicción, contención y recolección, valorización y gestión e impacto.
Compromisos del Estado dominicano
Por igual, reseñamos el interés del Gobierno dominicano de “recolectar y poner a la disposición el 5% del total del sargazo proyectado para el año 2026, equivalente a 50,000 toneladas métricas y el 10% para el año 2027, equivalente a 100,000 toneladas métricas”, un compromiso que asumió durante la primera reunión del grupo de trabajo República Dominicana–Unión Europea sobre la valorización del sargazo, de acuerdo a una información colgada en el portal virtual del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, con el título “RD y UE impulsan alianza para valorización del sargazo y abren convocatoria al sector privado con la estrategia Global Gateway”, con fecha del 26 de junio de este 2025.
Un futuro azul en construcción
Como se aprecia, la economía azul se diversifica, a propósito de la agenda que va imponiendo el cambio climático. Entre los desafíos a superar está el elevado costo de la recolección, el almacenamiento por su rápida descomposición, transporte e industrialización de esta alga, que todavía tiene nichos de mercado un tanto limitados.
La República Dominicana requiere aprovechar la oportunidad económica que representa la valorización del sargazo y crear las condiciones para asumir un liderazgo regional en la materia, generando alianzas estratégicas entre los sectores público y privado para impulsar una industria que, si bien está en ciernes, evidencia un potencial transformador para mitigar un problema ambiental que tiene un impacto económico y social, con el diseño e implementación de políticas públicas que prioricen el desarrollo de las economías locales, creando conciencia, tecnificación y la exploración de iniciativas de emprendimiento focalizadas en esta macroalga, a la vez que se continúen realizando esfuerzos para limitar la degradación ambiental derivada del cambio climático.





