Una amenaza para la seguridad nacional
Con cierta expectación, la ciudadanía tomó la noticia que sugiere que la delincuencia organizada transnacional, vinculada a la operatividad de las bandas criminales haitianas, tiene presencia en territorio nacional.
Este hecho está relacionado con el desmantelamiento en Santiago de una banda de haitianos que se hacían pasar por agentes para asaltar camioneros en la autopista Joaquín Balaguer, a quienes sustraían mercancías que luego trasladaban a su nación de origen. Esta banda incluía al pandillero Pierre Peguy (Joni), integrante de “Los 400 Mawozo”, considerada una de las bandas criminales más grandes y peligrosas de Haití, cuyo radio de operaciones se ubica sobre todo en los sectores de la capitalina ciudad de Puerto Príncipe.
Presencia de Bandas Criminales Haitianas en Territorio Dominicano
Era cuestión de tiempo para que en el país se detectara la presencia de miembros y, posiblemente, células de las organizaciones criminales haitianas, especialmente considerando el combate que estas están enfrentando por parte de las tropas kenianas, lo que las obliga a replegarse o buscar nuevos horizontes para mantener su operatividad.
Aunque el Gobierno dominicano ha invertido en el reforzamiento de la seguridad fronteriza terrestre, la línea limítrofe es demasiado extensa y porosa, características que la convierten en un área vulnerable y de mucho riesgo a todos los niveles.
Implicaciones para la Seguridad Nacional
Si bien este evento puede calificarse de aislado por el momento, tiene el potencial suficiente para generar temor e incertidumbre en la sociedad dominicana, que ha sido testigo del grado de letalidad de estas bandas criminales a través de diversos hechos noticiosos. La amenaza que representan las bandas haitianas en la frontera dominicana no debe ser subestimada, ya que podría derivar en un problema de seguridad nacional con implicaciones políticas serias.
Necesidad de Reforzar la Seguridad Fronteriza
Cada país invierte en su seguridad y defensa nacional de acuerdo con sus riesgos y amenazas. Desde la perspectiva dominicana, la situación aconseja mantener la prudencia en la frontera, con la inversión oportuna y permanente en recursos humanos, tecnología e infraestructura. A raíz de sus vulnerabilidades, la frontera se mantendrá como un desafío importante para las autoridades nacionales.
Es igualmente apremiante reforzar la labor de la inteligencia delictiva a cargo de la Policía Nacional. Este es un soporte estratégico en la identificación de perfiles sospechosos y el levantamiento de información útil. También es crucial el funcionamiento de la Mesa de Seguridad y Género, coordinada por la Policía Nacional, como un espacio de diálogo y cooperación entre autoridades policiales, políticas y líderes comunitarios. Esta colaboración mejora los canales de comunicación y genera la confianza necesaria para que estos líderes puedan hacer los aportes requeridos.
La presencia de bandas haitianas en la frontera dominicana representa una amenaza creciente que requiere una respuesta estratégica y bien coordinada para proteger la seguridad nacional y la soberanía del país.
La presencia de bandas haitianas en la frontera dominicana es un tema que debe ser monitoreado de cerca, ya que podría tener repercusiones graves para la estabilidad de la República Dominicana, porque en la frontera inicia y termina la soberanía nacional y entran en juego una serie de riesgos y amenazas que pueden afectar la tranquilidad de la ciudadanía, hasta convertirse en un problema de carácter político.