Bernardo Arévalo, presidente electo de Guatemala, asumirá funciones el venidero domingo 14 de enero. El dignatario ha mostrado interés en la inclusión participativa de los segmentos de la mujer y los indígenas, este último con importantes brechas de desigualdad.
Investigaciones realizadas por organizaciones de diferente naturaleza han establecido que en Guatemala existen 24 pueblos étnicos, con lenguas que casi se consideran extintas, y que en total representan casi la mitad de la población.
En tal sentido, el gabinete ministerial estará conformado por 7 hombres y 7 mujeres, 1 de estas representante del sector indígena, la cual asumirá el importante Ministerio de Trabajo y Previsión Social.
Arévalo enfrenta críticas por sus elecciones para el gabinete, especialmente por la inclusión de Francisco Jiménez, acusado previamente de corrupción. Este nombramiento ha generado dudas sobre la seriedad del compromiso de Arévalo con la lucha contra la corrupción, un tema central en su campaña.
El nuevo presidente se enfrenta a retos significativos, incluyendo la gestión de las relaciones con la Fiscalía General, la transición del poder político y el combate a la extensa pobreza y desnutrición infantil, que afecta a casi la mitad de los niños guatemaltecos según UNICEF.
Estrategia Internacional y Consolidación de Apoyo Interno
Anticipándose a estos desafíos, Arévalo ha realizado viajes diplomáticos, como su visita a la República Dominicana, para reforzar alianzas y apoyo internacional. Mantener la unidad dentro de su partido y fortalecer su base de apoyo social serán aspectos cruciales para la efectividad de su mandato.